El IVA, o el Impuesto sobre el Valor Añadido, es el impuesto indirecto más importante del sistema español. Indirecto significa que los usuarios no lo abonan directamente a la Agencia Tributaria. Las empresas se encargan de actuar como recaudadoras, cobrando a sus clientes este impuesto y entregándolo posteriormente a Hacienda.

Existen tres tipos: general (21%), reducido (10%) y superreducido (4%). Se aplica en todo el territorio español, salvo en la Comunidad Canaria, Ceuta y Melilla. Existe desde 1986, cuando nuestro país entró a formar parte de la Comunidad Económica Europea.

¿Qué es una autoliquidación?

Las autoliquidaciones son los cálculos para obtener la diferencia entre el IVA repercutido (lo que la empresa cobra a sus clientes) y el IVA soportado (lo que la empresa paga por adquirir bienes y servicios). La cifra obtenida han de aportarla las empresas o autónomos a la Agencia Tributaria.

Normalmente se cumplimentan de manera trimestral, aunque algunas empresas grandes optan a hacerlo mensualmente. Los meses en los que se realizan las autoliquidaciones son enero, abril, julio y octubre. Para ello se utiliza el modelo 303.

(IVA a pagar = IVA Repercutido – IVA Soportado)

Por ejemplo, una tienda de instrumentos musicales vende saxofones por un precio de 1500 euros. Pero este precio que el cliente final paga no es íntegro para el vendedor. Hay que calcular que, de ahí, el 21% es IVA: 315 euros. Sin embargo, el vendedor, al comprar ese saxofón a un mayorista por 1000 euros, también pagó un 21%: 210 euros.

La autoliquidación de este vendedor, o lo que tiene que entregar a Hacienda, sería la diferencia entre los 315 euros que cobró a su cliente y los 210 que pagó a su proveedor. Es decir, tendría que abonar 105 para las arcas del Estado.

¿Pueden multarme por no pagar o por hacerlo tarde?

Sí. Hacer la declaración fuera de plazo puede conllevar diferentes sanciones:

  • Si el resultado es negativo y tenemos que pagar a Hacienda, pero lo hacemos antes de que ellos lo notifiquen, afrontamos cargos de entre un 5% y un 20%. En el caso de que lleguen a notificarlo, el recargo puede ser de hasta el 100%. Lo más recomendable es pagar de forma voluntaria lo antes posible.
  • Si el resultado es a devolver o a cero, nos penalizan con un pago de 200 euros.

¿Cómo obtener liquidez de cara a la autoliquidación trimestral?

En Borrox sabemos que las declaraciones de impuestos son momentos críticos en los que se hace crucial disponer de efectivo. Por eso, ponemos a disponibilidad de nuestros clientes dos servicios clave para ello: el anticipo de facturas y el descuento de pagarés. Con ello proporcionamos liquidez inmediata a PYMEs y autónomos y que así puedan hacer frente a sus obligaciones fiscales a tiempo.