Un pagaré es un documento que se utiliza para establecer un compromiso de pago entre dos partes. El emisor se responsabiliza de abonar la cantidad indicada al beneficiario en una fecha concreta. A veces interviene también un avalista para asegurar que se producirá la retribución. Lo que diferencia un pagaré de un cheque es que el primero sólo se hace efectivo a partir de ese plazo estipulado de mutuo acuerdo, mientras que el segundo puede cobrarse desde su misma emisión.

Cómo saber si un pagaré es legal

Para que sea válido, deben constar en él una serie de requisitos:

  • Fecha y lugar de emisión, además de la serie y el número del pagaré.
  • Lugar de pago: entidad y oficina donde se cargará el importe. También ha de aparecer el número de cuenta.
  • Importe: tanto en número como en letra. En el caso de que no coincidieran, se toma como válido el segundo.
  • Beneficiario: el nombre de la persona física o jurídica a favor de la que se emite el documento. Un pagaré emitido al portador es totalmente inválido.
  • La palabra “pagaré”: ha de incluirse literalmente y no es correcto si constan sinónimos o expresiones parecidas. Puede estar tanto en castellano como en cualquiera de los demás idiomas cooficiales del Estado.
  • Fecha de vencimiento: plazo en el cual se producirá el abono de la cantidad adeudada. Si no se produce en el día marcado, el emisor se hará cargo de intereses de demora.
  • Firma del emisor: persona responsable de cumplir con la obligación del pago. Hasta el momento, la ley obliga a que ésta sea manuscrita: no se permite ningún tipo de rúbrica digital.

¿Qué tipos de pagarés existen?

Existen diferentes modalidades dependiendo de quién es el emisor (un banco o una empresa), de cuándo se produzca la fecha de pago, de cómo se produzca éste (si en cuenta, en el mismo banco o mediante una inversión) y de si incluyen o no la cláusula de “no a la orden” (los de este tipo no permiten una cesión a otra entidad u otra persona a no ser que se notifique de ello al deudor de manera inmediata).

Los distintos formatos hacen que un pagaré pueda ser de varios tipos a la vez, ya que cada una de sus clases no es incompatible entre sí con las otras. Es decir, podemos encontrarnos un pagaré emitido por una empresa que se abone en cuenta e incluya la cláusula “no a la orden”.

¿Y si no se puede esperar a que llegue el plazo de pago?

Un pagaré es garantía de que se va a recibir la cantidad adeudada, pero también de que esto va a tardar en ocurrir. Muchas PYMEs y autónomos los reciben constantemente y, a pesar de que necesitan continuar con sus obligaciones de pago (como los sueldos de sus trabajadores o el alquiler de locales), no perciben por parte de sus clientes el dinero correspondiente a la venta de sus productos y servicios.

¿Cómo pueden, entonces, adelantar el momento de cobro? El servicio de descuento de pagarés que ofrece Borrox soluciona este inconveniente, al hacerse cargo de la cantidad adeudada y encargándose del cobro efectivo del pagaré por su cuenta, sin que el beneficiario tenga que pensar más en ello. El proceso completo lleva unas 24 horas y se puede hacer de manera totalmente online. Descubre aquí la filosofía que hace que Borrox sea la alternativa más eficiente para obtener liquidez inmediata.